Trastornos de personalidad

Trastornos de personalidad

os Trastornos de la Personalidad son alteraciones psicológicas relativamente frecuentes, aunque las personas que lo padecen raramente acuden a una consulta para tratarse. Por ello los trastornos de personalidad suelen diagnosticarse en el contexto de otros trastornos psicológicos, o cuando son acompañados a la consulta por un familiar por sus comportamientos fuera de lo “normal”. La sensación general que provoca una persona con un trastorno de personalidad es la de anormalidad en su conducta y en su pensamiento que se presenta desde el final de la adolescencia o el principio de la edad adulta y se mantiene constate en el tiempo.

Hoy en día existen 10 trastornos de personalidad clasificables. Todos ellos tienen en común un patrón permanente e inflexible de pensamiento y de comportamiento que se apartan claramente de lo que se considera normal. Destacan por sus pensamientos y comportamientos exagerados, extraños y peculiares en algunos casos, pero cada trastorno queda definido por síntomas característicos:

Tratorno Paranoide de Personalidad: La característica más importante es su constante desconfianza antes los demás. Se trata de individuos suspicaces, resentidos y hostiles que responden airadamente ante cualquier situación próxima al ridículo, al desprecio o a la desconsideración.
Trastorno Esquizotípico: La característica más importante es su apariencia extraña y extravagante. Tienen una forma peculiar de expresarse, se muestran aislados socialmente, muestran una escasa afectividad y una emocionalidad inapropiada a las circunstancias. Sostienen creencias extravagantes y pensamiento mágico.
Trastorno Esquizoide de la Personalidad: Este trastorno viene definido fundamentalmente por el aislamiento social y la baja emotividad. Raramente expresan emociones y escogen prácticamente siempre actividades solitarias y no suelen tener amigos.
Trastorno Antisocial de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno son los grandes problemas para respetar cualquier tipo de normas. Son personas impulsivas, mentirosas, agresivas e irresponsables. Les cuesta mantener un trabajo y fácilmente caen en conductas delictivas. No tienen remordimientos de sus actos ni se arrepienten y carecen de empatía. No aprenden de los errores ni escarmientan. Su principal objetivo es satisfacer sus deseos cuanto antes y a costa de quien sea. Es mucho más frecuente en hombres que en mujeres.
Trastorno Límite de la Personalidad: Se define fundamentalmente por una marcada inestabilidad tanto a nivel afectivo como de autoimagen. No está a gusto consigo mismo y presentan bruscos cambios en el estado que se pueden producir dentro de un mismo día. Son muy polarizadores y pasan fácilmente de la idealización a la devaluación de las personas. Presentan sentimientos crónicos de vacío y en ocasiones llegan a autolesionarse. Pueden ser también personas muy irascibles y tener explosiones de rabia con frecuencia. Este trastorno puede acompañarse de otros trastornos como los alimentarios, adicciones o depresivos.
Trastorno Histriónico de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno es la necesidad que tiene la persona de ser el centro de atención allí donde se encuentre. Son muy reactivos emocionalmente y pueden presentar reacciones emocionales desproporcionadas a la situación en la que se encuentran. Suelen presentar dramatismo en la situaciones e incluso dar la sensación de que están actuando. Le dan mucha importancia al aspecto físico y suelen tener una conducta seductora a pesar de que no suelen tener intencionalidad sexual real. Tienen dificultades para afrontar los problemas directamente y pueden presentar “ataques de nervios” cuando se sienten acorralados. Es más frecuente en mujeres que en hombres.
Trastorno Narcisista de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno es la sensación subjetiva de que es un ser especial que está por encima de los demás y que es claramente superior a ellos. Esta idea se trasforma en un comportamiento de superioridad y arrogancia. Esperan tener un trato especial y preferente por parte de los demás y que estos reconozcan su superioridad. Consideran que solo deben relacionarse con personas de su nivel y suelen mostrar un trato despectivo e incluso explotador con las demás personas. Tienen sentido grandioso de autoimportancia y presenta ideas e ilusiones éxito exageradas.
Trastorno de la Personalidad por Evitación: La característica esencial es el miedo a ser rechazado, evaluado negativamente y menospreciado. Se perciben a si mismo como vulnerables, socialmente muy poco interesantes y claramente inferiores a los demás. Por otro lado ven a los demás como superiores, críticos y despreciativos. Esto les lleva a evitar la mayoría de situaciones que implican un contacto interpersonal para evitar la elevada ansiedad que les producen estas situaciones. No presentan problemas con aquellas personas a las que conocen bien y saben que son aceptados. Suelen adaptarse a los demás y mostrar una conducta muy pasiva cuando están en grupo.
Trastorno de la Personalidad por Dependencia: La característica esencial de este trastorno es la necesidad excesiva de que se ocupen de uno mismo lo que genera un comportamiento de sumisión a los demás y de temores de separación que pueden no ser aparentes para los demás. Tienen grandes dificultades para tomar decisiones cotidianas si no son aconsejados por los demás y dejan que sean los demás (generalmente su pareja o padres) quien tomen sus decisiones importantes como donde vivir o de que trabajar. Suelen tener grandes dificultades para mostrar desacuerdo con los demás por lo que suelen tener fama de buenas personas y poco conflictivos. Les cuesta mucho tener iniciativas propias y tienden a acomodarse a las de los demás. Se sienten incómodos o desamparados cuando están solos y en los casos mas graves, pueden llegar a tolerar maltratos verbales para que no les abandonen.
Trastorno Obsesivo-Compulsivo de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno es la necesidad de tener un control exhaustivo sobre el devenir de su vida. Son personas perfeccionistas, ordenadas y tremendamente programadas (les gusta mucho hacer listas, horarios, etc.). Muestran una dedicación excesiva al trabajo y les cuesta mucho delegar tareas en otros, tanto en el trabajo como en casa e insisten en que la manera correcta de hacer las cosas es la suya. Suelen ser respetuosos con el cumplimiento de las reglas y las normas y exigen a los demás que las cumplan. Tienen tendencia a guardar las cosas viejas ya que piensan que les podrían ser útiles en el futuro y son muy ahorradores.