SEIS CLAVES A TENER EN CUENTA PARA LA ELECCIÓN DE SU PSICÓLOGO/A

Todos en algún momento de nuestras vidas podemos tener la necesidad de buscar ayuda, de una amistad, un familiar… son apoyos y siempre son útiles, pero a veces no son suficientes y necesitamos la ayuda de un profesional que nos enseñe las estrategias y recursos necesarios para afrontar los problemas. Si ese es tu caso no te sientas mal por ello, es mejor darse cuenta y buscar ayuda que pensar que no se tiene ningún problema. Además así, no se cronificará o prolongará más la problemática.

Dejamos algunas claves que pueden ser muy útiles para la elección del terapeuta.

  1. Busque una persona licenciada en psicología y que este colegida en el colegio de psicólogos de su ciudad. Es aconsejable que además haya tenido una titulación de postgrado que le haya proporcionado práctica en la clínica o experiencia demostrable en la misma. Si cuando acude a un psicólogo no conoce esta información pregúntelo, está en su derecho y el profesional lo entenderá. Hay mucho intrusismo profesional, que dicen ser terapeutas o tener estudios en psicología (pero no ponen que son licenciados) y no poseen la titulación suficiente que acredite que está capacitado para ayudar a alguien.
  2. Busque referencias del psicólogo o psicóloga a través de sus contactos, puede serle útil. No obstante, lo importante es que usted se sienta con total confianza y comodidad ante el profesional que le atiende.
  3. Elige la orientación psicológica que más se adapte a su problemática y manera de ser. Existen diversas orientaciones en la manera de ayudar, humanista, Gestalt, cognitivo-conductual etc. que trabajan de manera diferenciada poniendo el énfasis en diferentes aspectos del problema.
  4. Además de la orientación o especialidad, fíjense en el tipo de colectivos o población con los que ha trabajado, eso le dará pistas sobre la experiencia que tiene para su problemática. No obstante, si el psicólogo no se ve capacitado para atender su demanda existe un código deontológico por el cual tendría que derivar a otro profesional. No olvidemos, que ante todo el profesional es persona y no siempre va a poder atender a todos los colectivos y /o problemáticas.
  5. El sexo; algunos especialistas aconsejan que se elija también el sexo con el que se esté más cómodo hablando de sus problemas. Considero que el sexo no tendría por qué afectar a la terapia ya que es más una cuestión de profesionalidad y perspectiva, pero si eso va a afectar a su confianza y seguridad entonces si puede ser una variable a tener en cuenta para su decisión.
  6. Asegúrese que puede tener sesiones semanales de entre 45-60 minutos, es necesario tener una continuidad en el proceso terapéutico y si el terapeuta no va a poder atenderle busque alguno más desahogado en tiempo. O si, por ejemplo, tiene que desplazarse grandes distancias y le va a suponer un gran esfuerzo acudir todas las semanas. Por tanto, aquí otra variable a controlar sería el factor económico. Si elige un psicólogo con el que no se va a poder permitir acudir con asiduidad, es mejor buscar uno que se ajuste a sus características económicas.

En definitiva, busque un profesional acreditado convenientemente, al que pueda acudir periódicamente y con el que sienta en “sintonía” psicológica y emocional.

Rocio Peces

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