¿Cuándo acudir a un psicólogo/a?

No es fácil decidir cuándo acudir al psicólogo. A veces existe una necesidad subjetiva dónde no es tanto el problema o los problemas que tengamos sino en la medida que nos afectan. Te resumimos aquí algunas claves.

Especialmente es importante pedir ayuda psicológica cuando los problemas están interfiriendo en nuestra vida cotidiana impidiendo disfrutar de otras cosas o momentos, esto suele ocurrir cuando estos problemas persisten en el tiempo y comienzan a abarcar todas las esferas de nuestra vida.

Cuando se ha intentado poner soluciones y no hubo buenos resultados, teniendo con ello, un sentimiento de pérdida de control sobre su vida.

A veces no sabemos identificar exactamente qué nos pasa pero si sentimos y percibimos que no estamos bien como por ejemplo, cuando tenemos sentimientos de soledad y aislamiento, síntomas físicos que no son explicables por ninguna enfermedad física, sentimientos de bloqueo, sensación de ansiedad excesiva, bajo estado de ánimo persistente, comportamientos que ponen en peligro la vida y la salud, adicciones…

En definitiva, no es necesario que ocurra una situación traumática ni excepcional. En cualquier momento de su vida puede tener la necesidad de ayuda para afrontar su día a día y/o mejorar las relaciones con los demás.

¿Debe estar colegiado el psicólogo/a que me atienda?

Rotundamente sí. Además existe un código deontológico que regula la actividad psicológica. Esa es la manera de asegurarnos que nos está atendiendo un profesional de la psicología, es importante conocer que existe cierto intrusismo en la profesión y no podemos poner nuestro bienestar psicológico en alguien sin una formación acreditada y especializada.

Podrás obtener más información al respecto en la página del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. www.copmadrid.org.

¿Qué diferencia hay entre un psiquiatra y un psicólogo/a?

El psiquiatra es médico, por lo tanto está capacitado para pautar medicación. Utilizando para la mejoría el uso de los mismos, atendiendo a sintomatología diagnóstica. Existen cuadros patológicos que precisan de una medicación, en ocasiones crónica. El psicólogo/a busca la mejoría a través del diálogo y técnicas psicológicas propiciando cambios a nivel comportamental, del pensamiento y de las emociones para afrontar los distintos problemas.

Ambas profesiones son totalmente compatibles, en muchas ocasiones son necesarias ambas para fomentar la salud y el bienestar psicológico.

¿Cuándo es necesario medicar?

Dependerá del problema y de la gravedad del mismo. La medicación siempre deberá evaluarla y pautarla un psiquiatra, siendo también la persona que se encargará de reducir o incluso eliminar el fármaco de manera gradual si hubiera una mejoría significativa y su patología no requiere en ese momento el uso de los mismos. Por tanto, nunca debemos quitarnos por cuenta propia una medicación psiquiátrica previamente pautada ya que puede conllevar graves problemas e incluso tener un efecto rebote.

¿Es normal sentir miedo y/o vergüenza cuando se va a un psicólogo?

Efectivamente es normal, cuando acudimos a un centro de psicología hay una previa aceptación de que hay algo que no funciona o no es como querría, aceptar eso es duro. Puede que me sienta más “vulnerable o débil o incluso un loco” por acudir debido al estigma y a los prejuicios que todavía hay en la sociedad al respecto. Puede sentir vergüenza por el motivo de consulta, ahí le digo que un buen profesional está acostumbrado a escuchar distintas problemáticas sin juzgar porque lo que queremos es ayudar a su bienestar personal y estamos formados para ello.

De alguna manera todos tenemos etapas, momentos o situaciones en la vida que nos superan y no siempre se está emocionalmente bien para enfrentarlas por diversos motivos, es algo muy humano y pueden aparecer muchos pensamientos y emociones al respecto. Eso no significa que sea inferior a nadie. Acudir al psicólogo/a es una buena oportunidad para conocerme más y aceptarme, conocer mis límites, mis dificultades pero también mis fortalezas. Es útil para potenciar mis habilidades y recursos para los problemas presentes y futuros.

¿Es muy cara una terapia psicológica?

Generalmente si supone un buen gasto, al no ser que los objetivos a conseguir lleven poco tiempo. No obstante, en nuestro centro hemos intentado hacer que las terapias sean los más asequible posible dentro de ofrecer una buena calidad teniendo en cuenta el marco de los precios en las consultas de psicología. Cada sesión individual son 50 euros y 60 euros si es terapia de pareja. En ocasiones, si has iniciado la terapia y la situación económica ha empeorado de manera justificada, podemos llegar a realizar un pequeño descuento para que no tenga que finalizarse la terapia sin haber conseguido los objetivos que nos marcamos al inicio.

¿Una terapia es siempre larga?

No necesariamente, la duración de la terapia depende de múltiples factores tales como el tipo de problemática, si hubiera más de un problema o no, la implicación y la actitud de compromiso al cambio por parte del paciente, la confianza en la psicología y en los profesionales que les atienden, los recursos con los que parte el paciente…. Es decir, no tiene por qué ser muy larga pero tampoco podemos concretar una duración específica. Lo único que se intenta es que se haga en el menor tiempo posible y si no se consiguiera ningún cambio durante un tiempo prolongado existe una ética deontológica que daría lugar a la finalización de la terapia y/o derivación de la misma.

¿Cuánto dura una sesión?

Dependiendo del profesional las sesiones suelen tener una duración entre 45-60 minutos. En el caso de nuestro centro lo tenemos estipulado entre 50-60 minutos teniendo en cuenta cierta flexibilidad; las circunstancias del momento y lo que se esté trabajando en sesión.

¿Podrá mejorar mi relación de pareja si acudo a un psicólogo/a?

Si, podría mejorar. El proceso terapéutico se basa en ayudar a las parejas a resolver sus problemas, a dialogar y fomentar una relación más sana y equilibrada, donde ambos puedan tener un bienestar psicológico en esa relación. En una terapia de pareja las personas descubren si sus diferencias son salvables o no. Si los miembros de la pareja no ven posibilidad de mejorar como relación ante estas diferencias se busca que la ruptura sea lo menos dañina posible.

¿Qué es la orientación cognitivo-conductual?

La terapia cognitivo-conductual explica las diferentes conductas y pensamientos desde el aprendizaje. Las consecuencias que obtengamos positivas Y/o negativas moldean nuestra forma de pensar y por tanto nuestras emociones y conductas. Aunque el inicio de una problemática puede estar asociada a muchos factores, un psicólogo cognitivo conductual va a fijarse también que mantiene la conducta/problema y trabajara sobre esos factores de la persona. Por eso se dice que se basa en el” aquí y ahora”, en el presente. Aunque a veces haya que trabajar vivencias y recuerdos del pasado para afrontarlos y, de esa manera, poder superar miedos y/o traumas. Las técnicas usadas en la psicología cognitivo-conductual han validado su eficacia en diferentes trastornos y/o patologías. Esta orientación busca aprender y potenciar recursos en las personas para afrontar los distintos problemas.

¿Qué es la psicología positiva?

El padre de su estudio se considera que fue Martin Seligman, aunque ya hubo antecesores interesados en esta parte de la psicología. M.Seligman durante mucho tiempo estudió la depresión, pero se interesó también por aquellas personas que parecían más felices.

La psicología positiva es la parte de la psicología que estudia las bases del bienestar y felicidad humana. Estudiando las virtudes y las fortalezas humanas que nos llevan a la misma. Por tanto, en terapia se incorpora para potenciar el bienestar psicológico