B. J.

En mi experiencia con Rocío sólo tengo buenas palabras para ella, es difícil sentirse cómodo cuando tratamos con nuestras emociones y sentimientos más profundos pero ella me lo puso muy fácil desde el primer momento con su cariño y profesionalidad.
A veces, a pesar de conocernos muy bien necesitamos a alguien que nos sirva de guía para ir trazando el camino y Rocío ha sido la llave para abrir esas puertas que por dolor habían permanecido cerradas durante mucho tiempo.
Con la ayuda adecuada y sentir que no estás sólo, todos somos capaces de ir en busca de nuestra propia felicidad.
Una vez más Rocío, gracias por haberme ayudado en este proceso, ha sido y será una experiencia inolvidable y que me ha enseñado infinidad de herramientas que me servirán a lo largo de mi vida